EL
MODERNISMO
El Modernismo es una corriente literaria que se desarrolló entre la última década del siglo XIX y la primera del XX. Se extendió por Europa con diferentes nombres como Art Nouveau, Modern Styl, Jugendstil, Sezessionstil, Stile Floreale o Modern. Este representó una rotura con los estilos dominantes de la época. Además, tuvo dos etapas. En la primera (inicios del s. XIX – finales del mismo siglo), predominaba el culto a la palabra y a los valores formales. En la segunda, que se produjo sólo acabar el anterior, importaban menos los aspectos externos y se centraba más en el mundo interior del escritor. El Modernismo, además, no sólo se dio a la literatura, sino que también lo hizo en el mundo de la pintura, escultura y arquitectura, entre algunos más. Hay que destacar, por último, que este movimiento estaba protagonizado por los hijos de los burgueses que rechazaban su clase social.
A finales del siglo XIX, la literatura del Realismo y Naturalismo estaba agotada y, por lo tanto, los autores buscaban nuevas formas para poder expresarse de otro modo. Es por este motivo por el que aparecieron alrededor de Europa nuevas corrientes filosóficas y artísticos que intentaban buscar la respuesta en esta poca confianza en la razón y en la ciencia, la cual estaba motivada porque este movimiento no había evitado las desigualdades sociales que habían generado el Capitalismo y la Revolución Industrial. De este modo, surgió el Modernismo, el cual quería convertir nuestra cultura en una cultura moderna y europea.
En el Modernismo, los artistas estaban interesados de nuevo por el arte y la literatura del Romanticismo. Además, al igual que pasaba con este último movimiento, los artistas modernistas defendían la intuición, la espontaneidad y la libertad. Por otra parte, rechazaban los principios literarios del Realismo-Naturalismo como la razón, la orden o el cientifismo. Hay que destacar también que los modernistas se interesaban por todo aquello nuevo y europeo. Los autores, no obstante, se rebelaban contra la burguesía a pesar de pertenecer a esta.
En nuestra literatura catalana hubieron dos tendencias importantes: el Regeneracionismo y el Esteticismo. El primero, también conocido como Bohemia Trágica, pretendía reflexionar de manera objetiva y científica las causas de la decadencia de España como nación. El Esteticismo o Bohemia Dorada, en cambio, estaba basado en la doctrina que dice que el arte existe como beneficio de su exclusiva belleza y que esta tiene que ser elevada por encima de la moral y de los temas sociales. El Regeneracionismo, por una parte, tuvo autores como Joan Maragall o Joaquín Costa. En el Esteticismo, por la otra banda, algunos de los autores principales fueran Oscar Wilde, S. Mallarmé y Santiago Russiñol. Hay que destacar, además, que los artistas adoptaron un papel mesiánico, es decir, de salvador.
Joan Maragall, natural de Barcelona, fue la figura más representativa del Modernismo. A Maragall, no le gustaba el mundo de los negocios y dejó la empresa paterna. Más tarde, estudió derecho y se dedicó a la literatura. Este, expresaba los sentimientos con intensidad y pasión y consideraba el paisaje, la natura y los versos como espectáculo fruto de la creación de Dios. Además, también reflexionaba y criticaba sobre la sociedad en ese momento.
Como conclusión, el Modernismo es una corriente artística que surgió entre finales del siglo XIX y principios del XX como consecuencia del agotamiento del anterior movimiento, el Realismo-Naturalismo. El Modernismo, estaba caracterizado por sus formas más pasionales y con más sentimientos que las del movimiento que permaneció antes. Por otro lado, tuvo dos tendencias importantes, que fueron el Regeneracionismo y el Esteticismo. Además, tuvo grandes autores como Joan Maragall, Santiago Russiñol o Henrik Ibsen.