diumenge, 27 de gener del 2013

Realismo - Naturalismo.



REALISMO – NATURALISMO

El Realismo es una corriente artística que pretende plasmar la realidad de la forma más exacta posible a las obras de arte, y se originó en el siglo XIX. El Naturalismo, en cambio, es una corriente artística derivada del Realismo. Este también se originó en el siglo XIX, pero en este caso, en el último tercio. La nueva estética, que en Europa se inició alrededor del 1850, no se adoptó plenamente en España hasta 1868, coincidiendo con la Revolución de 1868 que derribó a Isabel II del trono e inició un período de inestabilidad política y social que culminó en el advenimiento de la I República, y posteriormente, con el retorno de la monarquía. Con estos fenómenos políticos, un grupo de escritores jóvenes empezaron a publicar sus primeras novelas e iniciaron el Realismo español. Estos autores no se quedaron anclados en las mismas técnicas, sino que con el tiempo fueron evolucionando hasta el Naturalismo. 


El Realismo es la afirmación de la realidad; una realidad que existe por sí misma y que no consiste en la simple proyección del pensamiento del hombre. Sin embargo, el Realismo, en la historia literaria, no sólo es una técnica sino que también es un movimiento literario que llene toda la segunda mitad del siglo XIX y que tuvo su origen en Francia, con tres novelistas como Stendhal, Flaubert o Balzac, entre otros. 


En el Realismo, los autores son objetivos, o al menos, pretenden serlo. Este, busca los temas y los personajes de la vida cotidiana del tiempo presente del escritor. Los autores imitan los métodos científicos para retratar con exactitud la vida: Toman apuntes minuciosos sobre la gente, la indumentaria, su carácter, las relaciones, el ambiente donde viven... o buscan información para ser exactos. Además, las obras tienen la finalidad de denunciar los problemas de la sociedad y de moralizar, es decir, mostrar comportamientos humanos que el escritor considera malos, de forma que pueda influir sobre el pensamiento del lector porque así la sociedad cambio. Por último, el género literario dominante es el narrativo, concretamente la novela. El narrador es omnisciente para ser objetivo, y así muestra todos los puntos de vista y sabe el pasado y los pensamientos de los personajes.


El Naturalismo dice que la existencia del ser humano está determinada por fuerzas naturales que la humanidad no puede controlar. Este, está basado en la filosofía del determinismo, que dice que el hombre está controlado por sus instintos, sus pasiones y por su entorno social y económico. El objetivo del Naturalismo es reproducir la realidad con total imparcialidad. Los escritores naturalistas consideran que el instinto, la emoción o las condiciones sociales o económicas rigen la conducta humana, rechazando la libre elección y adoptando el determinismo biológico de Darwin y el económico de Marx. En el Naturalismo se destaca la dependencia del ser humano a las condiciones ambientales. Aquí, se niegan los principios estéticos tradicionales para proponer una revolucionaria comparación entre lo bello y lo feo. En la novela naturalista, aparecen los personajes más variados. Además, las técnicas narrativas utilizadas en las novelas naturalistas son muy parecidas a las cuales se pusieron en práctica en el Realismo, aunque este es mucho más descriptivo y minucioso. Por último, el lenguaje utilizado se inclina especialmente hacia los argots y el habla regional o popular. 


En el Realismo-Naturalismo encontramos distintos y variados autores. Entre los principales nuestros están Narcís Oller y Eduard Escalante. Narcís, nacido en Catalunya, fue uno de los más grandes novelistas en nuestra lengua, y un exponente importante del Naturalismo de la península ibérica. Algunas de sus obras son L'escanyapobres o La febre d'or, y son testigos de las tensiones sociales de la época. Eduard, nacido en Valencia, fue uno de los autores teatrales más importantes del siglo XIX y el sainetista valenciano más relevante. Algunas de sus obras más importantes son La xala o Bufar en caldo gelat. Además, hay otros autores de diferentes países: En Francia, por ejemplo, encontramos a Flaubert (Madame Boray), Émile Zola (máximo exponente del Naturalismo con obras como Germinal), Stendhal (Rojo y negro) y Honoré Balzac (La comedia humana). En las zonas inglesas, Charles Dickens (Grandes esperanzas) y Oscar Wilde (Poemas). Tolstói (Anna Karénina) y Dostoievski (El doble) en Rusia. En España, encontramos a Pedro Antonio de Alarcón (El hijo pródigo), Vicente Blasco Ibáñez (La catedral) y Juan Valera (Pepita Jiménez).


Como conclusión, el Realismo y Naturalismo son unas corrientes artísticas originadas en el siglo XIX que pretenden plasmar la realidad. En estos, frente a la idealización y evasión románticas se impone el espíritu de observación y descripción de la realidad. Además, el nuevo movimiento prefiere ceñirse a la realidad circundante y reflejarla de modo más objetivo y personalizado. Por otro lado, el nuevo conocimiento nos cuenta aquellos datos que pueden demostrarse científicamente. Durante estos periodos, encontramos grandes autores de diferentes países: desde Balzac, Stendhal o Dickens hasta Oller, Escalante, Flaubert o Tolstói, entre otros. Por lo tanto, con grandes autores, también encontramos grandes obras como Anna Karénina, La catedral, Bufar en caldo gelat o Germinal.

Verbos defectivos.

Los verbos defectivos son un tipo de verbos que  regularmente son conjugados únicamente para la tercera persona. Éstos, no son usados en algunos modos, tiempos y personas. 

- En algunos casos, estos verbos se denominan de esta forma ya que necesitan un sujeto de cosa, lo cual implica que tienen conjugación de tercera persona. Por ejemplo, al analizar el verbo ''suceder'', se puede notar que la forma en que se usa es (él) sucedió, porque al conjugarlo con otras personas como (yo) sucedí o (tú) sucediste es inusual. Ejemplo: Sucedió ayer por la mañana.

 - Por otro lado, existe la situación en que estos verbos defectivos no utilizan sujeto. Entre ellos están: ''atardecer'', ''amanecer'', ''llover''... los cuales se utilizan sólo en tercera persona del singular. No obstante, en algunas raras situaciones estos pueden usarse con un sujeto personal. Ejemplo: Esa noche nos llovió mucho.